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Tbilisi es la capital y la primera ciudad que visitan los turistas en Georgia, y cuando ponemos un pie en esta ciudad, ya nos enamoramos. Es una de las ciudades de la región del caucásico que no fue reconstruida, es decir, no obtuvo tanto afán por parte de la URRS de su demolición para reconstruir por horrendos bloques de hormigón.
La organización de sus calles y plazas no sigue un orden establecido por lo que, a vista de pájaro, es un auténtico caos urbanístico. Este desorden casual y un tanto anárquico es lo que la hace única.
En su casco antiguo, conocido como Kala hay una multitud de callejuelas repletas de balcones hechos de madera de colores e iglesias antiguas. Los georgianos son muy católicos y eso se nota en la multitud de templos e iglesias que encontraras en tu visita a este país. Esto se debe a que fue uno de los primeros países del mundo en introducirse en el cristianismo. Y tiene la tercera Iglesia ortodoxa más grande del mundo, Catedral de la Santísima Trinidad. Si seguimos paseando por el centro histórico de la ciudad encontraremos también los templos como la Gran Sinagoga o la Iglesia Sión.
Tampoco te puedes perder ir al barrio de los baños, situado en pleno centro de la ciudad. Se puede reconocer desde la distancia debido a las gigantes chimeneas y el olor azufre. Dandote un baño seguro que todo el estrés desaparecerá como por arte de magia. Y si quieres una buena foto de la ciudad, no olvides montarte al teleférico.

CURIOSIDADES
Georgia es todo naturaleza y debido a ella tiene el honor de contar con el pueblo habitado más alto de Europa. Se llama Ushguli y está a 2.200 metros de altura, en las montañas del Cáucaso. A Ushguli solo se puede acceder en todo terreno a través de una carretera que atraviesa aldeas pintorescas, bosques herméticos y paisajes asombrosos. Tardas acerca de dos horas y media en llegar
Pero esa población no es solo la que debes conocer, sino también la de Chiatura. Esta pequeña población estaca por si entorno natural, localizada en el centro del país. Te quedarás sorprendido cuando veas los funiculares de los años 50 que sobrevuelan aún las ciudades y transportan a los mineros a sus trabajos. ¿Te atreverás a subirte a uno de ellos?

Si continuamos hablando de cultura georgiana, tenemos que lanzarte otra pregunta: ¿Sabías que el ex-dictador soviético Iósif Stalin era georgiano? Pues así es. Procedía de un pequeño pueblo llamado Gori en el que podrás visitar su casa natal y un museo en el que se recoge su vida y obra. Ya que has llegado hasta aquí, no puedes irte del país sin conocer detalles de esta figura histórica.

Nuestra última parada en la ruta de destinos culturales georgianos no podría faltar Mtskheta, la antigua capital del país nombrada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Se trata de la ciudad sagrada de Georgia ya que en ella se construyó la primera iglesia cristiana del país.
Sus calles se encuentran flanqueadas por los ríos Aragui y Kura y en ella puedes visitar muchos templos como la Catedral de Svetitskhoveli, del siglo XI, o los monasterios de Jvari, Samtavro o Shio-mgvime.

Por supuesto que estas muestras de brutalismo arquitectónico de dejan ver por muchos rincones de todo el país, pero Tbilisi dejó indemne su corazón. De ese modo su centro histórico sigue estando entre los más bellos de las ciudades europeas, por no decir que es, de largo, el más interesante de toda la región caucásica.

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